Nacho Vegas, desgarro en el Palau
Nacho Vegas se presentó en Barcelona dentro de los conciertos del XI Festival Mil·lenni organizado por el Banco de Sabadell. Con el barcelonés The New Raemon como telonero y a sala plena, el cantante de Gijón ofreció las mejores canciones de su repertorio en un clima que distaba mucho del que afuera había.
Con una organización de la que no hay que emitir quejas, el espectáculo comenzó puntualmente a las 21 horas, cuando The New Raemon subió al escenario, solo. Luego de un "Bona nit esta cançó es diu Némesis", el alter ego de Ramón Rodríguez desgranó un puñado de canciones entre bromas con el público, alusiones al heavy metal y al capitalismo. Luego de excusar a quien le acompañaría en guitarras, se pudo escuchar entre otras 'La cafetera', primer tema de su aclamado álbum A propósito de Garfunkel, editado en 2008, 'El fin del imperio' y 'Sucedáneos', de La Dimensión desconocida, publicado el año pasado. La voz suave, sin estridencias, y las melodías de los temas de este cantante que sólo brindó dos canciones en catalán, supieron preparar el ambiente para la entrada del gijonés Vegas, después de cerrar con la coreada 'Tú, Garfunkel'. Una muy buena actuación que al menos a este cronista le dejó con ganas de escuchar y saber más de este hombre barbado y su guitarra.
Nacho Vegas o de las letras urgentes
Luego de una pausa que duró diez minutos subió Nacho Vegas. Sin preámbulos y sabedor de que la gente va a lo que va, arrancó sin mediar palabra con sus primeras canciones: 'Detener el tiempo' (del Manifiesto desastre), 'Maldición' y la festejada "Gang Bang" (de Cajas de música difíciles de parar), tema que también cantó junto a Enrique Bunbury durante la gira Freak Show.
Lacónico por ser tímido, saludó al público y dijo brevemente que cantaba bajo porque tenía miedo "de romper los vitrales de la sala", lo que provocó la risa de los asistentes. Luego continuó con 'Va a empezar a llover', de El tiempo de la cerezas, álbum que compartió con Bunbury, 'Crujidos', 'Miss Carrusel' y 'Días extraños', de la que confesó haberla escrito en las playas de Levante. A medida que transcurría la noche Vegas supo llevarse el público al bolsillo, que, de a poco, fue entregándole su euforia con gritos, palmas y pedidos de canciones.
Después de interpretar el corte de su último álbum 'Dray Martini S. A.' y 'Nuevos planes, idénticas estrategias' (Actos Inexplicables, 2005), llegó casi como una respuesta, a quien pedía "una alegre", la contundencia sonora de 'Perdimos el control', tema con el que cerró su actuación. Despidiéndose sólo con un gesto se retiró sin mediar palabra junto a la banda.
Pero la gente quería más. Más del swing del baterista Manu Molina, más del inclasificable tecladista Abraham Boba, de su compañero de aventuras Xel Pereda, del bajista Luis Rodríguez, y por supuesto de la voz y las letras del cantante. Y fue retribuida.
El bis estuvo compuesto por 'El hombre que casi conoció a Machi Panero', esa que cantamos todos, y 'Morir o Matar', pieza que cierra su último LP. Lacónico, desgarrador, sórdido a veces, con un "discurso urgente" y con "potencia" -según se lee en el programa-, pero con belleza, profesionalismo y arte, Nacho Vegas dio lo mejor de sí. Y todos lo agradecimos. Y nos fuimos silbando alguna de sus canciones, mientras nos olvidábamos del frío.
Comentarios (3)
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11-01-2010 18:03:41 Oscar dice:
Yo vi a un Nacho Vegas a medio gas comparado con la anterior visita que realizó en Barcelona presentando "El manifiesto desastre". Ahí tocó durante una hora y media con la banda a tope. Esta vez la duración del concierto fue escasa y los temás los tocó más lentos Yo salí bastante decepcionado, la verdad. Se me hizo bastante pesado.
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12-01-2010 16:04:59 Jose dice:
A mi me pareció magistral Contenido por las circunstancias del local pero ENORMES!
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12-01-2010 21:09:16 Nieves dice:
A mí me gustó mucho, y no creo que estuviera peor que en el del año pasado. La verdad es que con 'Morir o matar' casi lloro de la emoción ;) Eso sí, me quedé con ganas de más! Fue muy corto!!





