Mansos impresentables
El negocio se los toros está montado así: toros con pinta de novillos, mansos, que dejan estar, que no molestan, que dicen poco y en voz baja y que, si se ponen a tiro, el as de turno les corta una orejita y si no, pues nada. Si sale uno malo, tampoco pasa nada porque no incomoda. Cero al cociente y se baja la cifra siguiente, y la otra me la echo al bolsillo. Así, cien tardes de nula gloria y de saneada ganancia, cada vez más fácil, teniendo en cuenta que 'fácil', delante de un toro, por novillo que sea, hay pocas cosas.
Morante trapaceó a su primero entre la felicidad de sus fieles. El toro, manso y aquerenciado, fue desastrosamente lidiado; sólo El Juli puso algo de sentido común. Dos pases por bajo, dos redondos, una trincherilla y mucho humo, tanto que, por la cantidad que intenta vender, se diría que Morante, más que de La Puebla, parece de la Pampa. En el quinto embrujó con el capote y comenzó la faena con unos bonitos ayudados por alto a los que empezaron a suceder dudas y después lagunas, con algún natural suelto carente de sentido de la lidia, no sé si por su aparente estado físico ruinoso y su lentitud de reflejos toreros, esperando siempre que el toro se toree solo, sin necesidad de que él intervenga más que nada para marcar figura cañí.
El tercero era demasiado poco para El Juli, que estuvo suficiente con él, a pesar de que no le permitió lucirse por el pitón izquierdo. Allá estuvo El Juli manteniendo sus apariencias o, mejor, diciendo sus medias verdades. Alardeó por circulares al natural y contrarios ante una res asustada. Terminó de un pinchazo.
Lidió al sexto novillo entre respingos, pues el animal carecía de fijeza y se defendía por su blandenguería, pero no le dio ni un problema. Anduvo con él a gorrazos. Por esta feria, ha cerrado la caja registradora. Hasta el año que viene, maestro, que le prepararemos otro saquito a pesar de la crisis.
Javier Conde durará lo que determine su sentido del ridículo. Hoy por hoy, lamentablemente, es un chiste de sí mismo.
LA TABLILLA
Plaza de toros de Málaga. 9ª de feria. Algo menos de ¾ de entrada.
6 toros de Román Sorando, anovillados 1.º,4.ºy 6.º, mansurrón el 2.º, mejor de estampa y juego el 3.º, con más cabeza que cuerpo el 5º.
Javier Conde: Bronca tras 2 avisos; pitos.
Morante de La Puebla: ovación; un aviso y palmas con algunos pitos.
Julián López, 'el Juli': oreja; silencio.
