Proyecto continuista e innovador para el Ateneo
Quizás porque en el subconsciente (o en los diccionarios) queda que era el templo de la diosa Minerva, tal vez por la mera utilización de la palabra para designar al tipo de asociaciones culturales y científicas, a lo mejor porque el conocimiento no siempre ha estado al alcance de todos, el caso es que escuchar la palabra ateneo como que coarta. O, quizás, marca distancia o impone respeto. En el Ateneo de Málaga, con más de 40 años de vida, se celebran elecciones el próximo 3 de noviembre.
Diego Rodríguez Vargas, de profesión inquieto, de labor docente y de pasión teatral, tiene 60 años y, con la experiencia de dos mandatos en el equipo que comandaba Antonio Morales, al frente de la vocalía de teatro alternativo, encabeza una candidatura continuista -reconocimiento a la gran labor de quien fue presidente durante doce años- e innovadora, producto de un sesudo planteamiento de mejorar las prestaciones del Ateneo. La otra candidatura la encabeza Tecla Lumbreras, de quien ya ofrecimos información en este medio.
En el Ateneo no hay elecciones desde hace doce años. Antonio Morales resultó reelegido dos veces consecutivas. Ahora, setecientos cincuenta ateneístas tendrán derecho al voto el próximo 3 de noviembre.
Cualquier ciudadano que acepte sus estatutos y se apruebe su inclusión por parte de la junta directiva, puede ser socio del Ateneo. La cuota mensual es de 8 euros, con rebaja del cincuenta por ciento para jubilados, socios de la provincia y jóvenes. El Ateneo maneja un presupuesto de algo más de 100.000 euros al año.
El socio tiene como ventaja una información puntual vía correo electrónico y postal del programa de actos, así como disposición de todas las publicaciones que edite el Ateneo.
OBJETIVOS
Escritores, ingenieros, catedráticos, maestros, abogados, artistas, economistas... componen el completísimo equipo de trabajo de Diego Rodríguez. Durante estos días les llega el programa completo a los ateneístas, que le pondrán cara a muchos de los nombres que figuran en la lista de esta candidatura, pues no en vano son bien conocidos en distintos ámbitos.
Diego Rodríguez define así a su equipo: "Personas de máximo nivel humano, profesional e intelectual, que pueden aportar el debate, la crítica y la participación en tareas culturales de máxima actualidad, con el compromiso social como principal objetivo".
Aunque son muchos más los puntos de referencia para la labor a desempeñar por este grupo, el presidente destaca los siguientes: "Recuperar el debate de actualidad, incorporar dieciocho nuevas vocalías, convocar el Premio de Novela Ateneo, facilitar la participación ciudadana mediante la red social y las nuevas tecnologías, recuperar la Sala Picasso y la Biblioteca, integrar a los jóvenes en el Ateneo, regularizar la edición de la revista y continuar y aumentar el programa de cooperación con Marruecos, ampliándolo a Alhucemas y Tánger".
Cultura, independencia, independencia -sí, otra vez-, ciencia, debate, participación e independencia (de nuevo)... Todas estas palabras, extendidas a otras múltiples disciplinas que entren en lo que debe enriquecer el conocimiento humano se alían desde hace casi medio siglo con el Ateneo. El candidato Diego Rodríguez tiene una frase hecha que aglutina a lo que él entiende como definición próxima a los fines de la entidad que pretende presidir: "El Ateneo es el compromiso social de la creación y la recreación de la cultura".


