Hasta luego, Manolo
Hay recuerdos que no se olvidan nunca. Por nombrar sólo dos mencionaré la ocasión en la que vi a mi madre llorar de emoción ante el paso del Papamóvil una noche de otoño en el Madrid de comienzos de los ochenta. También es imborrable la única vez que he visto derrumbarse con una tristeza infinita a mi abuelo cuando falleció su esposa (mi abuela).
Ni esos son los dos escasos eventos imperecederos que yo conservo, ni voy ahora a presumir de ser yo solo el que tiene esas sensaciones. Seguro que cada uno de nosotros tiene en su cabeza hechos que, buenos o malos, no viajan más allá de su memoria.
Tengo otro recuerdo trivial de escasamente hace un año que no me resisto a contar. Ocurrió durante la Segunda Marcha por la Visibilidad de las personas con diversidad funcional. A un par de metros a mi izquierda iba Manolo en su silla de ruedas jugueteando con su asistente personal: uno hacía como que lo regateaba y el otro intentaba de broma atropellarlo.
Es una tontería, pero esa fue la última vez que vi a Manuel Lobato en directo. Después ha salido alguna vez en prensa. La primera vez era a propósito de una discriminación (una de tantas) sufrida por la ineficacia de una empresa de autobuses interurbanos. Venía a Estepona a tomarse las uvas. La última fue anteayer cuando una nota de prensa informaba de su fallecimiento en un accidente de tráfico. Carmen reaccionó con una escueta expresión, "la jodida carretera"; otras muchas personas han expresado su dolor con sus palabras y sus silencios.
No importa que la mayoría ni siquiera haya oído su nombre. Hace tres años yo tampoco sabía de quién se trataba. Era un mosquetero que había introducido el Movimiento de Vida Independiente en España.
Me revienta la palabra "adiós", por eso le digo: Hasta luego, Manolo.
Comentarios (3)
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26-06-2009 23:43:20 Carmen Alvarado dice:
Un abrazo, César.
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27-06-2009 00:27:14 Teuladi dice:
César, la sencilla expresión de tu particular homenaje a Manuel Lobato -Manolo para los foreros del FVI- es más que suficiente para entender la grandeza de una persona que a todos nos ha calado hondo y nos orienta hacia la lucha por la consecución de la igualdad, de una vida independiente y de una libertad que cada uno de nosotros tiene que descubrir dentro de sí mismo. Precisamente por eso os doy las gracias a ambos. A él, por todo el esfuerzo realizado para que ahora me emocione leyendo lo que sientes ante su temporal ausencia corporal, pues en nuestras mentes siempre permanecerá más vivo que nunca. Un abrazo, Teuladí
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29-06-2009 13:13:07 Raul dice:
Un fuerte abrazo, amigo.
