Viernes 12 de marzo de 2010

Extrarradios

30-12-2009 08:37 - César Giménez
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María Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta del Gobierno

Para rematar el Día Internacional de la Dis-capacidad, celebrado el 3 de diciembre, en el consejo de ministros del día 4 se tomó la decisión de bajar la edad de jubilación de algunas personas con diversidad funcional a los 58 años siempre que continuar desempeñando su labor suponga un sobreesfuerzo que acarree la disminución de su esperanza de vida y una evidente merma en la calidad de la misma, y tengan reconocido un grado de discapacidad superior al 45%. Hay que darle la enhorabuena a todos los implicados. Para leer el Real Decreto que incluye esta medida se puede consultar el BOE de ayer, Dia de los Santos Inocentes.

En sus declaraciones posteriores al consejo de ministros celebrado el día 4, la vicepresidenta del gobierno Fernández de la Vega indicó este extremo y añadió dos ideas que dan mucho que pensar a las personas que aún tengan la capacidad de hacerlo. A veces resulta esclarecedor acudir al extrarradio del discurso, donde con frecuencia se descubre la auténtica percepción que muchos tienen de las personas con diversidad funcional.

En primer lugar, afirmó que casi cuatro millones de personas "dicen tener alguna discapacidad". El simple hecho de indicar que esa importante cifra de ciudadanos dicen que tienen una discapacidad pone en duda la veracidad de las palabras de ellos. Resulta que no tienen una discapacidad, sino que "dicen" tenerla. Al tiempo que pone en entredicho al gremio de los cascaos, deja por los suelos a los profesionales que trabajan en los centros sanitarios, concretamente a quienes ejercen su función en los centros de valoración y expiden los certificados correspondientes.

Ante el silencio de los profesionales de la sanidad que no le han saltado a la yugular a la señora de la Vega cabe preguntarse si ella no tendrá razón y pruebas que confirmen el que puede ser el mayor fraude de España, cosa que le convertiría en miserable cómplice. Por otro lado, ninguna entidad representante de nuestro gremio ha levantado la voz; en este caso puede que "el que calla otorga".

Más interesantes parecieron sus declaraciones respecto a la cifra de personas con diversidad funcional con el privilegio de tener un puesto de trabajo. Más que una idea, por tanto, pronunció un número imposible de rebatir. Se refería a que algo más del 28% de personas con diversidad funcional tienen un empleo remunerado. Lo dijo sacando pecho, como orgullosa de que el 72% de los cascaos no encuentre trabajo. Si tuviera alguna gracia o chispa esta afirmación, le seguiría el rollo y diría alguna chorrada, pero el paupérrimo porcentaje es tan grave y es tan triste incluso en tiempos de crisis financiera planetaria que, en su lugar, yo me callaría para variar y haría cambiar esa cifra tan impresentable por una que fuera un poco más decente.

De verdad, se lució la vicepresidenta al admitir tal indecencia y enorgullecerse de ella. Mientras, el menda y otros cuantos, nos fuimos a un rincón de la casa a llorar un poco. Lo malo es que mis ojos no producen lágrimas...

Comentarios (2)

  1. 04-01-2010 08:42:45  manuel ramos dice:

    Señor Jiménez, acertadísima su opinión. En cuanto pueda, intentaré olvidar a esta señora (que dice ser ministra) y sus consecuencias, aunque me resulte harto difícil. Feliz 2010

  2. 04-01-2010 09:11:57  manuel ramos dice:

    Señor Jiménez, acertadísima su opinión. En cuanto pueda, intentaré olvidar a esta señora (que dice ser ministra) y sus consecuencias, aunque me resulte harto difícil. Feliz 2010

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