Jueves 17 de mayo de 2012

El genio de Lorca

05-11-2011 19:34 - Tomás Salas
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La obra de Lorca (me refiero ahora a su teatro) parece siempre viva, como si se hubiese escrito ayer, hoy, quizá mañana. Tiene vigencia para distintas épocas, espacios y circunstancias sociales. Obras para todos los públicos (culto o sencillo, joven o adulto), como las antiguas películas de sesión matinal. El teatro de Lorca mantiene una frescura milagrosa, cuando tantos autores de su tiempo se han convertido en pura arqueología, en alegato social de un momento, en juego estilístico para una minoría de exquisitos.

 

En cualquier lugar del mundo, una compañía profesional, un grupo de aficionados o unos escolares pone en pie una pieza de Lorca. Con más o menos técnica, con más o menos recursos en el decorado y el atrezo: da lo mismo; siempre se produce el milagro.

 

Los personajes lorquianos, sobre el escenario, nos ponen delante el núcleo duro de la condición humana, ese lugar común y de  límites imprecisos donde todos los hombres nos reconocemos. Las criaturas de Lorca (como las de Sófocles o Shakespeare) encarnan pasiones y valores universales. Bernarda es el despotismo insaciable, la voluntad de poder; Yerma, el instinto maternal frustrado; los amantes de Bodas de sangre, el impulso amoroso como fuerza ciega que no conoce trabas sociales. Nacen en un momento y lugar determinados (el mundo rural andaluz, principios del siglo XX) y pueden aparentar un  carácter local o pintoresco.  Pero esta es una apariencia engañosa (la etiqueta del localismo que siempre amenaza a Lorca como un pájaro de mal agüero). No lo local, sino lo universal es el espacio en que se  mueven los clásicos como Lorca. Espacio en el que nos asomamos al vértigo de nosotros mismos, a las grandezas  y miserias de ser  hombre.

 

Lorca no es un costumbrista andaluz; ni siquiera un castizo español. El Lorca dramático es un clásico griego. Esquilo, Sófocles, Eurípides... y Lorca.

 

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Comentarios (3)

  1. 06-11-2011 23:47:36  Manuel Requena dice:

    Magnífica definición y catalogación de la verdadera dimensión de la obra de Lorca y, en concreto, de su teatro. Tan intemporal que le hace ser enormemente actual, básicamente porque su temática habla del alma y del corazón del ser humano. Enhorabuena Tomás por tu artículo.

  2. 06-11-2011 23:25:06  Jose dice:

    De acuerdo, Tomás.

  3. 06-11-2011 12:44:36  Maria angeles Lopez dice:

    Amigo Tomás. Creo que Lorca llega a todos y llega precisamente por esas narrativas salidas de la vida misma. Me sorprende ver como a pesar de su temprana muerte, su obra sigue ahí y aunque los medios para representarla no son los mas adecuados, al pueblo le llegan los sentimientos contados desde el corazón. ¡Que pena que no se hubiera respetado su vida!. El odio no entiende de talentos. Puede mas la envidia. Un abrazo.

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