El Málaga sonroja al fútbol
El Málaga acaricia la Liga de Campeones y debería sonrojar a todos los que componen la masa del fútbol de élite. Pero no ocurrirá: quienes trabajan el barro de la trampa nunca podrán convertir su acción en el rostro bello de la verdad. Así, para que resulte fácil y ser explícito, la heroica campaña del equipo que entrena Tapia es como si cualquier conductor se presentara en el Mundial de Fórmula 1 y le mojara la oreja a Ferrari y a Fernando Alonso. Ni más ni menos: yo, con mi Corsa de segunda mano, ganando una carrera del Mundial. Lo mismo.
Podrían hacerse dos planteamientos para explicar tamaña gesta. El primero, fácil y rápido de entender: una gestión extraordinaria en el capítulo de fichajes, un sistema de juego acorde con las características de los jugadores, una convivencia fraternal en el seno del vestuario y una afición extraordinaria que ha visto entusiasmada la trayectoria más brillante de un equipo de fútbol en Málaga.
Y el segundo, quizás más profundo e hiriente, el que debería abochornar al fútbol de élite español. Quizás se podría explicar simplemente con preguntas: ¿por qué unos jugadores fichados porque estaban libres, sin dinero por medio, son mejores que otros hipermillonarios? ¿Cuánto vale un futbolista? ¿Quién se ha llevado comisión en esas contrataciones? ¿Por qué el fútbol es una ruina si tanto dinero genera? ¿Por qué se paga tanto si está en la miseria?
El fútbol en pleno, incluido el Málaga de campañas anteriores (y siguientes, si desaparece el control de un administrador concursal), debería quedarse en casa y no salir a la calle. Tendría que estar abochornado por esta demostración palpable de que todo está sobredimensionado en este mundo de la pelota que mueve a medio país y apabulla a cualquier poder.
Ese mundo 'empresarial' en el que el colectivo puede tener pendiente de pagar más de doscientos mil millones de pesetas a la Agencia Tributaria y nadie se inmuta; ese deporte tenebroso que distribuye maletines por doquier en los finales de temporada con la excusa de que todos lo hacen; esa trama de amigos, representantes, comisionistas y otros especimenes que se reparten millones con impunidad.
El Málaga, 'controlado económicamente', empezó a fichar jugadores de coste 0, a equilibrar gastos con ingresos y da la coincidencia de que es el equipo revelación de la Liga.
¿Milagro o vergüenzas al desnudo?




