Miércoles 22 de mayo de 2013

Etiopía (I): Soy tus ojos

30-04-2012 12:30 - Pascual Caballero

Jambo rafiki! Selam, guadeña!. ¿Cómo está entrando la primavera en España? ¿Hay vida después del clásico y la Champions? Bueno, tranquilos, que esas frases tan manidas de "la cosa está muy mala" y "la crisis" no os las voy a comentar (bastante tendréis allí día a día). Ni tampoco voy a seguir haciendo preguntas convencionales por compromiso, como en esos inesperados encuentros vecinales de ascensor, comentando el clima, resoplando, mirando el techo o las llaves del piso.

FotoFoto
Foto
Pascual, con uno de los cachorros, posa junto a dos niñas

Realmente te pregunto de corazón, no es un formalismo. Me gustaría saber ¿qué tal van las cosas por ahí? En tu vida, en tu día a día, en tus pensamientos, en tus sentimientos. Te cuento los míos con toda tranquilidad y confianza. Si algún día escribo un libro, como algunos me habéis propuesto, ya está decidido el título: 'Jambo rafiki, el verdadero valor del amor y la amistad'. Por algo se empieza.

 

He tardado mucho (o poco, todo es relativo) en escribiros desde el último jambo rafiki. Y ganas no me han faltado. Lo del tiempo libre tampoco es una excusa. Más o menos atareados, todos y cada uno de nosotros dedicamos mucho o poco espacio, esfuerzo y tiempo a las actividades que más nos gustan. Ha de ser así, por supuesto. Y escribir estas líneas, tanto para mi reflexión presente y futura, como para compartir con vosotros todas estas vivencias africanas, es un placer y un honor. Y diría que casi una obligación. En cierto modo soy vuestros ojos en esta otra realidad oculta a los europeos; absortos y alienados por los medios de comunicación hacia asuntos menos trascendentales, pero quizás más rentables.

 

Ya sabes mi opinión al respecto, lo hemos comentado en otra ocasión: apaga la tele, enciende tu cerebro. Con tu permiso, soy tus ojos, y la voz de tu conciencia, en esta realidad. Lejana en la distancia y en los conceptos, pero te aseguro que absolutamente real, como la vida y la muerte mismas.

 

La demora en reflejar parte de las múltiples sensaciones (todo sería imposible, eso está claro) que esta misión, este trabajo, este país, están generando en mí, es debida a varios factores. Por un lado, la actividad diaria en la clínica, alcanzado ya un mes desde su inauguración, es muy alta. A nivel asistencial y también logístico y organizativo. Y evidentemente hay que priorizar esfuerzos y energías en lo que realmente me mueve hacia África, que es mi actividad profesional como médico, y no mi afición como escritor, bloguero, trovador o cronista; realmente, como verás, ni me he planteado cómo definir mi perfil. Soy malagueño, soy malaguista, soy ciudadano del mundo, pero a Etiopía he venido porque soy pediatra, y a sus niños me debo.

 

Al igual que los ocho perrillos que parió 'Ziway' hace un mes apenas abrían los ojos, y ahora ya están correteando por el orfanato, con sus incipientes ladridos y meneando el rabo (son preciosos y muy simpáticos; "de pequeños te los comerías, luego te arrepientes de no habértelos comido"), el joven equipo recién formado y su dinámica de trabajo en nuestro dispensario ya se han establecido con seguridad y fortaleza. Y eso, no cabe duda, requiere de un gran esfuerzo en estas primeras semanas. Más de 50 familias acuden a diario a nuestro centro, y debemos y queremos responder a esa confianza (y apremiante necesidad) con eficiencia y calidad. Aunque todavía nos queda mucho por crecer y por hacer, por supuesto. Y en eso estamos.

 

Otro motivo de no escribir ha sido, paradójicamente, leer. Dicen que tenemos dos orejas y dos ojos, y sólo una boca, para ver y oír el doble de lo que hablamos. En mi caso, he preferido leer antes que escribir, y utilizar después con calma en el ordenador las dos manos, y no sólo una sobre el papel. En las últimas semanas me he embelesado con dos libros magníficos (gracias Mori, gracias Doris), ambos relatando historias de europeos en diversas localizaciones y momentos de África (¿Dónde he visto yo algo así? Te suena, ¿verdad?). El primero de esos textos ya os lo comenté, 'Dios, el diablo y la aventura', en el que Javier Reverte desgrana con fervor y devoción la fascinante historia de Pedro Páez, un jesuita español que conquistó Etiopía para el catolicismo, desde la razón y el conocimiento, allá en la transición de los siglos XVI-XVII, en plena época de los descubrimientos y la ruta de las especies. El segundo documento posiblemente lo conozcáis, pues es algo más mediático: 'Ébano', donde el periodista polaco Ryszard Kapuscinski relata multitud de experiencias personales, de lo más variado y atípico, en la segunda mitad del siglo XX, tan convulso y salvaje en la creación e independencia de numerosos países africanos. Ambos testimonios, uno en primera persona, otro embebido en profunda admiración del escritor por un histórico aunque casi anónimo personaje, me han transportado a escenarios ya visitados, y otros pendientes de descubrir; y a su vez me han transmitido vivencias ya conocidas, y otras aún por llegar.


• Leer... Etiopía (II): Si te provocan, no actúes


• Leer... Etiopía (III): Episodios mágicos


• Leer... Etiopía (IV): Huir, mirar o comprometerse

 

Leer... Etiopía (y V): Próxima misión en África, Níger

Comentarios (2)

  1. 01-05-2012 10:44:29  angels dice:

    Te envidio por estar en este país del que no pasa un solo dia que no nos acordemos de el. Gràcias por compartir tus pensamamientos con nosotros que estamos tan lejos, gràcias por la gran labor que haceis tantas y tantas personas a cambio de nada. Gràcias, gracias

  2. 30-04-2012 21:28:31  Maria Angeles Lopez dice:

    Jambo Rafiquy, La primavera, algo atípica. Ahora empieza a llover cuando los campos están amarillos. Pascual cuanto te agradezco, que te conviertas en esos ojos nuestros, esos que a través de tus cartas nos van haciendo ver, el mundo tan diferente al nuestro. Tu entrega a los demás, como te preocupas y ocupas del mas necesitado. La verdad, tienes una fuerza espiritual, y humana que atrae. ¡Que valiente y generoso eres! Lo que cuentas, me sabe a poco. Un abrazo y que Dios te bendiga, (aunque hace tiempo ya lo hizo llamándote para esta maravillosa labor.

Escriba su comentario acerca de esta noticia:

Nombre
E-mail
Comentarios
  Condiciones de Uso
 
Subir