De Susana no recuerdo muchos datos, la verdad. Susana Sparwasser, o Susanna, o Suzanne, o como demonios se diga en alemán. Rubia, de boca grande y con muchas pecas alrededor de la nariz y por debajo de los ojos. Hija única, de diecinueve años entonces, un cuerpo generoso y una belleza indefinible, ...
¡Pero cómo se atreve un mequetrefe como él a insinuar en mi presencia que yo no me entero de nada, y que todo lo confundo! ¿No será que sólo es capaz de ver la paja en mis ojos porque es ajeno al hecho de que soy yo quien lleva la razón? Desde luego, no es capaz de ver mis motivos ni escuchar mis ...
Cuando leía o escuchaba decir que el sector de la prensa escrita estaba en una profunda crisis y que cada vez se vendían menos ejemplares, me entraba cierto desasosiego que intentaba aliviar comprando el periódico de vez en cuando. Pensaba que si otros ciudadanos tenían la misma conciencia ...
(En memoria de mi padre)
A la edad que uno va teniendo, la verdad, las pocas veces que hojeo un periódico voy derecho a la página de necrológicas. A ver, el tiempo no pasa en balde y algunos amigos y conocidos nos van dejando solos poco a poco.
El otro día, el Viernes Santo era, me parece, ...
Ya notaba yo muy raro a papá con el asunto de las pintadas. En sus rutas diarias no paraba de descubrir desde el coche nuevas pistas en cualquier esquina, en un lateral de un contenedor de ropa usada, en la parte trasera de un kiosco, en vallas, muros y fachadas. Eran dibujos sencillos, muñecotes ...
Antes de empezar la entrevista, Estela me preguntó si la recordaba de un curso en la Menéndez Pelayo el verano pasado, y así me enteré de que aquella mirada rendida no era sólo de admiración, como me dijo al principio, sino que, al parecer, me venía siguiendo por talleres, conferencias y ...
Pocas veces he visto en Ángela una reacción tan extraña. Por muy mal que le hubiera ido en alguna visita anterior, tampoco era para salir pitando de aquella manera al recordarlo, después de pasar más de cuarenta minutos esperando, digo yo. Al menos, como deferencia conmigo, ya que no me había ...
Para Carmen Rodríguez Acosta
El sambenito de minucioso no perseguía a César Lozano por casualidad. Quienes compartían sus actividades diarias se quejaban de su forma de ser exhaustivo en los detalles, obsesivamente perfeccionista, y cuando emprendía la escritura de una novela, o de un ...
Recuerdo que yo estaba convaleciente de sarampión y llegó la tita Bea especialmente para verme, y me trajo un regalo que me encantó. Era un libro de fauna animal con unas ilustraciones estupendas. Yo entonces era un chiquillo y buscaba la diversión en cualquier cosa, de modo que un comentario ...
A Hilario Bazán, por suerte o por desgracia, la vida se le puso por delante demasiado pronto. A sus diecinueve años, ya trabajaba duro en las faenas del campo para sacar adelante su casa. Su padre, postrado en cama con los pulmones encharcados desde hacía tiempo, aún le pedía pitillos a ...